LA RAZON
Muchas veces nuestro ímpetu es tan poderoso que abraza nuestro ego, allí se libra una batalla muy grande. Entre esos dos “supuestamente aliados”. Pero sin saberlo nos pueden sabotear.
Es que nuestros temores muchas veces nos gobiernan por instantes y nos hacen ver como ganadores de un espacio del cual nos tienen a proteger como unos perros vigilantes de ese territorio que es casi ingobernable.
Hoy me tocó ser en parte observador, pero también un consejero de ese episodio.
A nosotros nos cuesta tanto entender que estamos de paso, solemos complicar todo, bajo el bendito concepto que somos eternos, que error, porque debemos vivir el hoy responsablemente.
Cuando el proyectarte a lo que puede pasar te gana y se intercambia de posición de lo que debes vivir es cuando empañas el presente por el temor a lo que viene y dejas de vivir, así de simple dejas de vivir y hasta entierras los regalos bonitos que la vida te da.
Pasamos la vida pidiéndole a Dios cosas buenas, pero cuando llegan entonces nos sentimos inmerecidos, entonces ¿para qué pediste bendiciones?
Tenemos que estar abiertos a sentir, a amar, incluso a perder, el que no arriesga no gana, no conozco ningún triunfador que no haya perdido una que otra batalla, desde la madurez ha podido capitalizar esa pérdida como un profundo aprendizaje que de seguro lo ha fortalecido.
Entonces pues arriesguemos todo, vamos a darle, quien dijo miedo si estamos de paso entonces pues saquémosle el jugo.
#Nodgard
#12-07-2026.

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