LA RENUNCIA

(para los inteligentes que leen entre líneas)

Para hombres ganadores como yo, renunciar a un proyecto es algo complejo, pero también es de sabios, a veces cuando emprendemos algo no contemplamos todas las variables que implica ese emprendimiento, es incluso inteligente saber cuándo retroceder y rectificar.

Ese precepto de que “para atrás ni para coger impulso” es en realidad un refrán limitador que suele estar muy equivocado a la realidad y su aplicación a la vida misma.

A veces le digo a mi gente, solo imagina que estas al borde de un barranco y entonces repites esa frase ¿en verdad te vas a lanzar por orgullo o ego?

Yo creo que no, es casi un tema de sentido común, tu sueñas, idealizas y piensas que todas las condiciones están dadas para que lo proyectado tenga éxito, pero existen indicadores, acciones, comportamientos que te deben servir como “señales” que por allí no son los tiros.

Es que la gente, la sociedad, la economía, e incluso la política y otros factores te llevan a rectificar, solo aquellos que vemos y notamos eso de forma objetiva más allá de pasión podemos detectarlos como digo yo “con un gorro de hielo en la cabeza” para no dejarnos guiar por impulsos, si no por la observación para saber cuándo ver las cosas de forma más simple y diagnosticar que podemos tomar otra vía.

Que peligrosa es la idealización, ello nos lleva a creer, a pensar y hasta a soñar que una situación trabaja como si la magia estará presente, pero no, ATERRIZAR es duro, muy duro, pero toca entender que no todo es como lo soñamos.

Los KPI (indicadores de gestión) aplica tanto a nuestra vida como a los negocios. Es que uno cree que las emociones te gobiernan, pero nada más errado que ello, por eso existen los estudios de mercado, lo que les paso a otras personas, competidores y más, como se comportó el mercado ante tu propuesta de valor y como les fue.

Tristemente a veces das lo mejor de ti, pero el consumidor no lo valora, es tan pero tan influenciable por otras ofertas, por las experiencia de otros consumidores que dejan a un lado la capacidad de decidir por sí mismo, por lo recibido que simplemente te descartan porque son cortos de memoria, pasan a ser un consumidor influenciado por la “publicidad” de otros que son unos resentidos sociales por sus propias malas experiencias, entonces alejan a esos nuevos “clientes” porque no se dan el permiso de vivir la experiencia de lo que tu ofreces como proveedor, por dejarse influenciar de los perdedores, total que terminan por dejarse por fuera y simplemente se suman a esa opinión de otros.

Es allí donde entra LA RENUNCIA de tu parte, es mejor dejar pasar la propuesta para que se den su culazo, no puedes seguir mostrando un mapa del tesoro a quie quiere siguen inmerso en la miseria de lo referido en vez de ver tu nuevo propuesta y norte, NO TE DESGASTES, allí si toca la frase “ellos verán” deja que el rio siga su cause y con el tiempo veremos qué pasa.

En mi caso muchos clientes vuelven, luego de “probar” algunas veces y solo algunas veces seguimos disponibles, otras veces el costo de regresar es muy alto.

#Nodgard
#05-08-2026.

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